Mostrando entradas con la etiqueta leyendas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta leyendas. Mostrar todas las entradas

domingo, 8 de mayo de 2011

Raquel Llonbé. Por Cristian Claudio Casadey Jarai

Raquel del Pozo Epita, conocida con el seudónimo de Raquel Llonbé, nació en Corisco, cuando todavía Guinea Ecuatorial no había alcanzado su independencia, aproximadamente en el año 1938. Como su padre era español, su familia viajó a España, a Burgos, en donde se establecen definitivamente. En el Conservatorio de Madrid estudia música y declamación. Regresa a su Guinea muchos años después, estando ya casada. A diferencia de otros escritores guineanos en el extranjero, en su obra no hay referencias al exilio ni a la diáspora guineoecuatoriana, más bien sus temas se centran en la búsqueda de los orígenes e identidad africana.


Su primera obra publicada fue el poemario Ceiba en 1978 en donde integra tanto elementos africanos como europeos, pues fue compuesta tanto en Madrid como en Bata.

También publica en 1981 una compilación de cuentos y leyendas tradicionales fang, bubi y ndowe en Leyendas Guineanas. Este es considerado el primer libro infantil de Guinea Ecuatorial.

Todavía permanecen inéditos sus obras poéticas Nerea, Ausencia, Amor y Olvido.

La escritora fallece en 1992.



miércoles, 4 de mayo de 2011

El Necronomicón. Por Cristian Claudio Casadey Jarai


En la historia han habido libros que dieron mucho que hablar. Uno de ellos fue el Necronomicón (en griego νεκρονομικόv) libro ficticio creado por el escritor Lovecraft en sus historias sobre los Mitos de Cuthulu. Este pseudo grimorio fue revelado por primera vez al mundo en una carta que Lovecraft dirigió a Harry O. Fisher en 1937. En dicha epístola, el autor comentaba que el nombre de la obra se le ocurrió durante un sueño. En la propia interpretación etimológica que realizó Lovecrat explicó que a su juicio significaba "Imagen de la Ley de los Muertos" pues entendió que la última partícula -icon correspondía al término griego eikon.
En el Necronomicón se describen diferentes fórmulas arcaicas para contactar con seres poderosos de otros mundos, así como invocaciones y rituales para resucitar a los muertos y viajar a dimensiones desconocidas. La leyenda afirma que con solo su lectura provoca la locura y la muerte. El libro, en el universo de Lovecraft, se atribuye al estudioso árabe Abdul Al-Hazred quien lo escribió alrededor del año 730 D. C. También se dice que este personaje murió a merced de las garras de una bestia invisible a plena luz del día. El mito también cuenta que fue traducido al griego hacia el año 950, por lo que tuvo una gran difusión por aquellas épocas. Debido a esto fue condenado por la Iglesia en el año 1050. Olaus Wormius traduce el Necronomicón al latín en el año 1228, y esta es la versión que pervive en la actualidad, pues se ha dado por perdidos los originales árabe y griego.

La idea está muy bien desarrollada por Lovecraft, pues el Necronomicón nunca existió, y en repetidas ocasiones da fe de esto, pues lo repite varias veces en su correspondencia. Sin embargo es frecuente encontrar páginas de Internet dedicadas a esta obra y hasta versiones electrónicas o bien ediciones para la venta. Incluso el nombre del ya famoso árabe loco, Abdul Al-Hazred, era el apodo de la infancia que solía usar el propio Lovecraft, inspirado en los Cuentos de las Mil y Una Noches.

jueves, 21 de abril de 2011

Sobre las leyendas. Por Cristian Claudio Casadey Jarai

Las leyendas siempre despiertan el interés de la gente, y mucho más cuando se trata de relatos de su propio terruño. De acuerdo a García de Ceballos (2007) son historias que van más allá de lo cotidiano e irrumpen en universos mágicos, a menudo con una riqueza cultural de carácter onírico, pero siempre con base en la realidad, lo que a veces hace que algunas personas hasta crean que dichas narraciones son del todo reales.

Algunas son historias que se transmiten de generación en generación, productos del imaginario y la sabiduría popular, la cual ha podido encerrar en ellas muchas verdades y enseñanzas. Es por ello que los mitos y leyendas tienen un gran valor pedagógico y moral. Son un rescate fiel de las tradiciones y del espíritu del pueblo, que se materializa, por decirlo de alguna manera, en breves narraciones que entretienen y educan.


Referencias

García de Ceballos, E. M. (2007). Conozcamos Leyendas Autóctonas y Mejoremos la Ortografía. Informe Final para obtener el Título de Especialista. Universidad de Pamplona, Facultad de Educación, Especialización en Pedagogía de la Lengua y la Literatura