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viernes, 21 de noviembre de 2008

Autor: Ricardo Calderón Inca (Trujillo, Perú).


Ricardo Calderón Inca es un joven escritor oriundo de Trujillo, Perú.

2.E Es miembro activo en el grupo literario “PLUMA DE CARNE”. Colaborador y redactor de la revista trimestral del mismo nombre.

FuFue galardonado con una Mención Honrosa en el "IV CUENTATÓN DE LIMA" – 2007 con el cuento “Los Inquilinos de papá” organizada por la municipalidad de Jesús María.

4.S Sus relatos han sido publicados en la revista literaria “NEVANDO EN LA GUINEA” (Barcelona - España)  y en la revista bimestral en español “PALABRAS DIVERSAS” (España)

5.     Es miembro en la Red Mundial de Escritores en Español "REMES" y de la “COMUNIDAD DE ESCRITORES Y POETAS”.

7.     Correo electrónico:  elpoetabaldio17@hotmail.com

8.      Su blog:  http://cefirovagabundo.blogspot.com/

martes, 28 de octubre de 2008

Entrevista con el escritor Héctor Domingo (México).


1)    ¿Cómo fue su acercamiento a la literatura?

 

A los cuatro años de edad tuve un accidente que me tuvo postrado en cama por bastante tiempo. No recuerdo cuánto tiempo fue —supongo que meses—, pero lo que sí recuerdo es a un chico que imaginaba que el cobertor de su cama se convertía en una montaña gigantesca; otras veces en un mar y, otras más, en el paisaje inexplorado de un planeta desconocido. Aún puedo ver mis manos moviendo un carrito de juguete, una jirafa de plástico o un soldadito, todos ellos como actores de un teatro que no tenía límite en sus presentaciones. Luego vino la escuela y con ella los libros. Leía, pero a la vez imaginaba. Leía mucho e imaginaba mucho. En casa de mi abuela materna conocían mi voracidad lectora y cada vez que llegaba a visitarla ya tenían un libro nuevo a mi disposición, o si no, un cómic y, cuando no había ni lo uno ni lo otro, me daban permiso de que buscara por la casa si alguno de los tíos había comprado alguna revista. Afortunadamente eran muchos los tíos y siempre encontraba algo nuevo para satisfacer mi curiosidad.

 

2)    ¿Desde cuándo escribe?

 

Podría decirse que mis primeras historias fueron creadas en un sistema “ingenuo-multimedia”. Recuerdo que cuando era pequeño usaba todo lo que tenía a la mano para dar vida a mis fantasías: mezclaba dibujos, textos, recortes y figuras que hacía con plastilina; pero fue hasta que cumplí los quince años de edad que tomé con más formalidad el oficio de escribir. De esa época tengo un libro de relatos que llegué a terminar, pero el material no me pareció tan bueno, así que puse el fajo de hojas en el cajón del olvido. Estas historias no eran para niños, sino para adultos. Luego, estando ya en la universidad, tuve la idea de un libro que si vio la luz. Este libro lleva como título: La Vaquita Morada y ahora existe en una reedición un poco mejor de la que se hizo en aquél entonces.

 

3)    ¿Qué es lo que lo llevó a escribir literatura para el público infantil?

 

En realidad siempre he escrito tanto para niños como para adultos, pero las publicaciones infantiles se han dado primero. Es posible que en los meses siguientes comiencen a darse las publicaciones que estoy preparando para el público adulto y así se equilibre más el panorama.

 

4)    ¿Qué es lo más difícil a la hora de crear historias para niños?

 

En realidad no me resulta difícil. Tengo hijos que cada noche, antes de dormir, me exigen que les invente un cuento.

 

5)    ¿Tiene alguna cábala al escribir, alguna costumbre?

 

Soy una paradoja: por una parte me gusta organizar esquemas, ordenar las ideas, crear a los personajes con dibujos y representar los lugares con fotografías que no sé en realidad ni de dónde vienen ni a dónde pertenecen. Llevo varias libretas en donde escribo ideas, pego los recortes, retoco las imágenes con lápices y marcadores para que me den lo que necesito, hago montajes… Y sin embargo no puedo saber cuándo uno de los dos o tres conceptos sobre los que estoy trabajando cada vez se va a convertir en esa historia que será transformada en libro. Se podría decir que trabajo en dos etapas: la primera es la que envuelve a libretas, recortes y garabatos, (la etapa Moleskine, digamos) y la otra, que es la que tiene que ver con el trabajo propiamente de escribir. En esta etapa me apoyo en la computadora portátil y escribo en donde se me da la gana.

 

 

6)    Acerca de Bitácoras de Soledad

 

“Bitácoras de Soledad es un libro dirigido al público adulto; una historia conformada por varios relatos que nos invitan a reflexionar sobre la importancia de los anhelos no cumplidos: los sueños que nunca pueden ser dejados a medias.” Así es como presento el libro más reciente que he publicado y el argumento es, más o menos, el siguiente: “Jan Caballero es un cuarentón fracasado que pierde el empleo y queda en la calle. Tiene entonces que enfrentarse con la falta de hogar y de alimentos, pero también con un pasado que pudo ser: el sueño fallido de dedicar su vida al arte. La oportunidad para sentirse creativo llega cuando conoce a una anciana que recoge muebles y objetos destartalados. Esta mujer no tiene nombre ni recuerdos, pero sustituye su falta de pasado con las historias que inventa para justificar el estado deplorable de las cosas que vende en su bazar. Jan, entonces, se asocia con ella y echa mano de sus habilidades para convertir esos cacharros en verdaderos objetos de leyenda, logrando así crear un negocio en el que los clientes saben que son engañados, pero pagan con gusto por ello. Años después de que se rompe la sociedad Jan decide recopilar en una bitácora tanto sus memorias como algunas de las leyendas que la anciana solía repetir a los clientes, recreando así las Bitácoras de Soledad.”

 

 

 

7)    ¿Cuáles son sus autores favoritos?

 

Más que autores favoritos, tengo libros favoritos que me gusta releer, independientemente de que los críticos los consideren buenos o malos. Sin embargo, y aunque me gusta leer autores de varias nacionalidades, siempre termino quedándome con los de esta gran casa que es la América Latina.

 

8)    ¿Qué aconsejaría a las personas que desean escribir obras para niños?

 

Que escuchen la opinión de quienes mejor saben: sus hijos o sus sobrinos. Ellos no mienten: si algo les parece tonto y aburrido, seguramente lo es. Si no dicen nada, pero se emocionan, aprenden algo nuevo o sueltan una carcajada, entonces van por buen camino.

 

9)    ¿Cuáles son los planes futuros de Héctor Domingo?

 

Acabo de terminar una historia para niños que me tiene contento por el resultado. Trata acerca de la discriminación a personas con capacidades diferentes. El personaje es un niño ciego que llega a una escuela para "chicos normales" y, pese al rechazo del maestro y los alumnos, logra con su ingenio cambiar para bien la vida de varios de ellos. Estoy trabajando también en una novela para adultos. De esa ya les contaré luego.

 

10) ¿Cómo se pueden adquirir y/o leer sus obras?

 

Los libros pueden comprarse por medio de tiendas y librerías en línea (Amazon, Borders, Barnes & Noble…) Para mayor información acerca de cada título y los lugares en donde se han puesto a la venta, pongo a su disposición mi sitio en la red: http://www.hectordomingo.com.mx/

 

 

sábado, 25 de octubre de 2008

Entrevista a Fabián Belo (James Mustaine).







Fabián Belo es Analista de Sistemas, Programador y Diseñador Web, Profesor de Música, Técnico Especialista Administrativo y Perito Mercantil.
Reside en Argentina, de nacionalidad desconocida y desarrolla diversas labores en el área de la informática.
Es un autor polifacético dueño de un estilo muy interesante que hasta la fecha nadie ha catalogado ni indexado con inflexibilidad. Publica sus obras que él mismo considera de naturaleza amateur bajo el pseudónimo de James Mustaine.



1) ¿Cómo fue tu acercamiento a la literatura?

De pequeño, cada vez que veía algún reportaje o documental televisivo relacionado con astronautas o algo concerniente al espacio exterior; embelesado me quedaba, admiraba y digería cada detalle.
Al abandonar lenta pero seguramente la casi inexistente infancia, justo cuando la amenaza del tiempo sentenció una entrada prematura a la adolescencia, aún seguía con aquella obsesión. La misma derivó en sublime obcecación por ser astronauta.
No pudo ser. No podrá ser.

Exactamente lo mismo me ha ocurrido con la literatura, sólo que en este caso es mucho más fácil conseguir el objetivo.
Desde que he aprendido a separar el instinto del raciocinio, adoro leer. Soy fiel creyente de que toda lectura, por más banal y fútil que parezca; es enriquecedora.
Por ello, y siguiendo el mismo patrón obsesivo de marras; penetré la experiencia de escribir.
En un principio espoleado por haber descubierto producciones de escaso nivel artístico, más que nada en canciones que traducía del inglés, ya que en mi idioma nativo la oferta era aún más decepcionante.
Lo subsiguiente fueron sucesivos eslabones de experiencias que contemplaron sobre todo intercalar lectura con pariciones, pero jamás imitando estilos; creo que aunque quisiera hacerlo me estaría negado.



2) ¿Cuáles son los temas que te inspiran para escribir?

Dado que abordo sinfín de tópicos, me es bastante difícil definir una preferencia. Cuando me apetece escribir algo, lo vuelco y punto; no me detengo a pensar que temática estoy abarcando; no obstante; y si echo un vistazo general a todo lo escrito hasta ahora; sin dudas resalta “el ser” y todas sus virtudes y afecciones, mayormente recitadas en prosas surrealistas a las que alguna crítica han tildado de muy intrincadas, lo que también ha incitado a varios a asociar una especie de pseudo-ontología a mis laberintos espirituales, allá ellos; yo sólo escribo.

Confieso que también disfruto mucho cuando me desaguo con relatos de lo absurdo, lo cruel y lo sarcástico mezclando frecuentemente mi instinto innato de protesta hacia una sociedad que tengo que soportar por haber nacido en la época equivocada; siendo mi fuerte la prosa y/o el relato breve; aunque no dejo de lado la poesía.

En ambos casos ignoro por completo los cánones o métricas preestablecidos, escribo lo que me apetece y cómo me parece. No puedo quejarme de cierta aceptación que no busco. Aparece, aún cuando el lector se siente profundamente insultado por la crudeza de determinadas obras.


3) ¿Qué opinas acerca de los portales literarios en Internet?

Son la evolución lógica y necesaria de los ateneos, con la salvedad de que el ambiente virtual deja más espacio a lo irrelevante, indecoroso, plagiador e impresentable; que no es poco.
El supuesto anonimato, que cada día es menor; estimula a gran cantidad de exponentes protervos a presentarse “en sociedad” esgrimiendo obras dignas del mayor desprecio. Pero en contrapartida, Internet ofrece muchas más satisfacciones que decepciones en este sentido.
También hay que dejar claro que los que sienten afinidad por expresarse en alguna veta artística, aún no aprovechan todas las posibilidades que este medio ofrece, en algunos casos por simple ignorancia/desconocimiento, en otros por testarudez, resistencia estúpida a la evolución tecnológica.

4) ¿Cómo es la situación literaria en Argentina?

Al no estar convenientemente inmerso en el mundillo nacional, no podría evaluar con corrección tal situación, sin embargo, me cabe decir que Argentina puede vanagloriarse de albergar los que personalmente considero diamantes en bruto, dejando a un lado la poesía la cual, a mi entender, carece de genialidad. Aunque también conviene señalar que mentada genialidad por regla general aparece únicamente post mortem.

5) ¿Cuáles son tus autores preferidos? ¿Qué lecturas recomiendas?

No tengo autores favoritos. Es cierto que alguno me ha seducido más que otro, pero, al igual que en las demás artes, no podría dedicar mi devoción a unos pocos prodigios.
Friedrich Wilhelm Nietzsche ha gozado de mi lectura en forma especial por algún tiempo, la exquisita metafísica de Lobsang Rampa (Cyril Hoskin) es digna de reseñar. Henry-François Rey, Marcel Proust…, sería aburrido seguir. Como ves, no me adoso a lo más nombrado.

De autores contemporáneos muy poco que reseñar. La gran mayoría me parece alimento de retrete, Isabel Allende, Paulo Coelho, Camilo José Cela; por mencionar lo primero que me viene a la cabeza, son basura baladí mercantilista.

¿Recomendar? Nada. Lo importante es leer, siempre tener algo a mano, como decía al principio, por más banal o fútil que parezca la producción; si llena, hay que leer.
La escritura ha sido el invento más relevante de la humanidad, aprovechémoslo.

6) ¿Qué consejos daría a los jóvenes escritores?

No me gusta dar consejos. Aunque fuese alguien considerado altamente calificado para hacerlo. Si acaso compartiré un par de aspectos que me parece hacen que una obra sea buena, más allá de tener o no escuela literaria.

Ante todo creo que no existe el escritor profesional, una vez que se lo tilda de profesional deja de ser escritor.
Existe la pureza de un texto cuando su autor no medita lo que va a escribir, simplemente vuelca la desnudez de ese momento en la obra receptora, y para ello es absolutamente imprescindible la imaginación, sin ella el producto no vale nada, sin ella se acaba inexorablemente en la más pulcra imbecilidad.
La imaginación es una resultante directa del miedo, de cualquier miedo; entonces podría decirse que aquel que sea portador de un miedo atroz a algo hará que su imaginación se dispare creando cosas que ni él mismo puede creer una vez terminada la incursión.

Por otro lado y para no extenderme mucho más; el uso generoso de los recursos de nuestro lenguaje, el más rico del planeta; es de suma importancia; todo ello arropado por una sana ortografía, gramática y puntuación.
Es lastimoso y hasta desagradable ver escritos en donde puede verse un talento que anida en ellos pero manchados por la falta de los tres últimos ingredientes.
En lo personal, cuando me encuentro ante tales abortos, por más bueno que sea el contenido; lo desecho. Es mi forma de castigar al autor. De más está decir (o no) que hablo de las producciones “en crudo” ya que al pasar por una editorial todo se retoca.


7) ¿Cómo y dónde se pueden adquirir y/o leer sus obras?

He ignorado una propuesta de publicación hasta la fecha, en consecuencia no he publicado absolutamente nada en formato convencional.
Desde 1.995, año en que empecé a compartir mis escritos, mantuve mi extraña lógica determinante de privar de tal vejación a lo creado.
Lo cierto es que mi parecer ha cambiado y es posible que en 2.009 edite los dos primeros libros, sin editorial; no soporto algunas “exigencias” que en la ocasión mencionada pusieron sobre la mesa.
Una muestra abanicada de mis laberintos se puede ver en mi sitio web: http://www.fabianbelo.com.ar/