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viernes, 13 de mayo de 2011

Las Ciencias Secretas de Hitler. Por Cristian Claudio Casadey Jarai

No es ningún secreto que los nazis llevaron a cabo una intrincada búsqueda sobre misteriosos y ancestrales conocimientos con el objetivo de fundar un nuevo orden mundial.

El propio simbolismo nacionalsocialista se encuentra plagado de reminiscencias importantes de antiguas culturas paganas. La idea de forjar una nueva ciencia y de crear una nueva humanidad, forjando de esta manera el "superhombre", más allá de visión nietzchiana, bajo la innegable influencia de cosmogonías heterodoxas y ocultistas.

Las hipótesis sobre las ciencias ocultas de Hitler han sido numerosas. Se han atribuido gran cantidad de descubrimientos a la Alemania nazi, una de los últimos en ser noticias en recientes titulares fue la creación del cine en tres dimensiones. También se sostuvo, y se sigue sosteniendo que los ovnis fueron otro invento de Hitler, junto con la bomba atómica, y así, un sinfín de avances técnicos.

Tampoco hay que olvidar el poder hipnótico que desplegaba el Führer durante sus discursos. Algunos estudiosos han relacionado esas fuerzas con el mesmerismo y la magia negra, pues se supone que Hitler recibió la influencia y las enseñanzas de una orden secreta llamada Thule.

Las SS también llevaban intrínsecamente toda una parafernalia esotérica y espiritual. Las runas, las svástikas, los símbolos vikingos y nórdicos, las alegorías a la Antigua Roma, son todos ellos elementos de gran importancia semiótica y a la vez astral, pues recargan de poder y de misticismo a los propios hechos de la historia.

Hitler había ordenado también la búsqueda de antiguas reliquias en lugares tan lejanos como el Tibet o la Antártida. La lanza de Longino, el Santo Grial, la Atlántida, entre otros, fueron objetos de un estudio profundo. La quema de tantos documentos oficiales y secretos durante los bombardeos y por parte de los mismos nazis, así como el proceso de desnazificación impuesto por los aliados al final de la guerra, hicieron que estos misterios fueran mucho más difíciles de comprender.

viernes, 6 de mayo de 2011

Nueva Suabia (Neuschwabenland). Por Cristian Claudio Casadey Jarai

La exploración y conquista de la Antártida fue una de las tantas cuestiones importantes, tanto a nivel militar y político como esotérico en el Tercer Reich.

Hay que recordar que el continente blanco todavía se encontraba sin cartografiar cuando estalló la Segunda Guerra Mundial. Por eso fue blanco de estudios y exploración por parte de los viejos lobos de mar de la Kriegsmarine al mando del Almirante Dönitz.

Neuschwabenland o Nueva Suabia (en español) fue el término empleado para designar a aquella porción antártica que Alemania reclamaba como propia entre los años 1939 y 1945. Se localizaba en la costa aproximadamente desde los 12º Oeste hasta los 18º Este sobreponiéndose en parte con la zona conocida como la Tierra de la Reina Maud, territorio donde también los noruegos tenían interés. La Sociedad de Naciones jamás reconoció la soberanía de los nazis sobre esas tierras de hielo.


Los alemanes llegaron a construir varias bases, siendo la principal Neuberlin (Nueva Berlín). El propio Almirante Dönitz expresó durante la guerra: "Die deutsche U-Boot Flotte ist stolz darauf, daß sie für den Führer in einem anderen Teil der Welt ein Shangri-La gebaut hat, eine uneinnehmbare Festung“, cuya traducción en español es: "La flota alemana de submarinos está orgullosa de haber construido para el Führer, en otra parte del mundo, un Shangri-La, una fortaleza inexpugnable".


Otro dato sumamente interesante fue la afirmación realizada por el filósofo esotérico y fascista Julius Evola, quien había escrito:


"La primera expedición que realizaron las SS habría buscado una relación con un centro secreto de la tradición, la otra habría tendido a un contacto con la Thule hiperbórea oculta".


Según la tradición esotérica de la doctrina nacionalsocialista, la Tierra sería un planeta hueco habitado por intraterrestres, una raza superior de origen estelar. La entrada a este mundo estaría escondida en algún lugar en el Tibet o la Antártida, lo cual motivó estas expediciones ordenadas por Hitler.

Fuentes: http://es.wikipedia.org/wiki/Nueva_Suabia

http://misteriosreich.atspace.org/antartida.html